Estudiantina del jueves de Carnaval
Bizente Etxagarai
1816
Privados en muchos años
te tunas y correrías,
por fin con la paz de Europa
volvemos a nuestros días.
San Sebastián desgraciada,
venimos a ver tu duelo,
con la música y el canto
a procurar tu consuelo.
Una destructora guerra
y una británica mano
tu desolación eterna
decretaron, pero en vano.
Derribaron, es muy cierto,
tus edificios suntuosos,
aquella brillante plaza
y sus cubiertos hermosos.
No por eso te desmayes,
que tus hijos te sostienen
y de revivir tus cenizas
grandes esperanzas tienen.
Todo quedará vencido,
tú serás la victoriosa,
y volverás a llamarte:
San Sebastián deliciosa.
Adiós, pueblo placentero,
digno de otra mejor suerte,
adios, donostiar maiteac,
urrengo iñauteriyac arte.